febrero 10, 2009

Todo fue de un momento a otro, pero muchas veces soñamos con que sucediera. Tu deseando vivir por mi y solo para mi, y yo queriendo a cada instante que rozaba tu piel y que a traves de tus besos sentía tu amor; que en el mundo no vivieran mas seres que tu y yo, que no existiera absolutamente nada que pudiera ni por un momento dañar nuestro amor o causarnos dolor intentando separarnos hasta el punto de lograrlo. Estar allí en aquel lugar era sentir como si hubiesemos conseguido aquello que nos parecía imposible, un lugar donde no conocíamos a nadie y nadie sabía de nosotros, tu y yo solos sin preocuparnos por nada ni por nadie, ni amigos ni familia, esos motivos por los cuales muchas veces intentamos separarnos, y que nos hicieron sufrir tanto. Compartimos cada segundo de nuestro tiempo estando ahí juntos, y aunque es verdad que esos días parecían más largos de los que ya habíamos vivido, nunca era demasiado. Recorrer aquellas calles los dos juntos a todas partes tomados de la mano, pasear por los parques bajo la lluvia felices de estar juntos, compartir tus risas, tus bromas, o a veces hasta reirme de ti. Y tu cumpleaños, compartir aquel cumpleaños nene, fue una sensación más hermosa de lo que imaginaba, saber que era yo la persona que amanecería a tu lado, la primera persona que verías aquel dia. Pero lo mejor fue saber que me protegias, que cuidabas de mi y que yo hacía lo mismo por ti. Fue tan parecido a estar viviendo un cuento de hadas, y como es normal en todos los cuentos, siempre tienen un final. Pero es una lástima que el nuestro no haya sido un final feliz.

No hay comentarios: