julio 23, 2009

Alguna vez te pusiste a pensar adónde va lo que no decimos, todo lo que no nos permitimos sentir, las miradas que no entregamos, los besos que no damos, los miedos que no soltamos, las angustias, los gritos. Adónde quedan? Adónde van?
Quisiera decirle que sin él me muero, quisiera decirle que lo amo.
Quisiera decirle que la amo y que voy a estar con ella pase lo que pase.
Quisiera decirle que no sea tonto, que me mire a los ojos y se dé cuenta que no le miento, que lo amo, y que lo único que necesito en este momento es a él.
Quisiera decirle que sí, que por primera vez en mi vida quiero quedarme en un lugar, con él.
Quisiera decirle que a mí tampoco me importa la forma, que nada más tengo ganas de estar con él, hablar con él, reírme con él, nada más
Quisiera decirle que sí
Quisiera salir corriendo y decirle que no lo quiero dejar. Que voy a estar con él pase lo que pase
Quisiera decirle que lo extraño tanto
Quisiera decirle que estoy vacía sin él
Quisiera decirle que es tan especial para mi
Quisiera decirle que sí. Que no se ni como, ni por qué me pasa pero estoy muerta de celos. Quisiera decirle que nadie me gusta como él
Quisiera pedirle que me cuide
Quisiera decirle que se apure o salgo corriendo ya
Quisiera decirle que no se enamore de otro. Quisiera pedirle que no me olvide
Quiero decirle que solo puedo ser feliz con él
Quisiera decirle que siento que lo amo.
Quisiera decirle que lo necesito conmigo

¿A dónde va lo que querés hacer y no hacés? ¿A dónde va lo que querés decir y no decís? ¿A dónde va lo que no te permitís sentir? Nos gustaría que lo que no decimos caiga en el olvido, pero lo que no decimos se nos acumula en el cuerpo, nos llena el alma de gritos mudos. Lo que no decimos se transforma en insomnio, en dolor de garganta. Lo que no decimos se transforma en nostalgia, en destiempo. Lo que no decimos se transforma en error. Lo que no decimos se transforma en debe, en deuda, en asignatura pendiente. Las palabras que no decimos se transforman en insatisfacción, en tristeza, en frustración. Lo que no decimos no muere, nos mata.

julio 15, 2009

Un día decís me las tomo, y no mostraste nada. Ahora alquilás el amor; te excitaban otras cosas. Ibas a cambiar el mundo, y no cambiaste nada. Cuando todo estaba oscuro, ay! como brillaba tu alma. Hoy se apagaron tus luces, ya no te brilla nada. Me convencías de todo, me transmitías confianza. De todo eso que era tuyo, ya no te queda nada; ya no sobran como antes las ganas de abrazarte, ya no sobran como antes las ganas de mirarte ni de abrazarte, ni de mirarte. Y no mostraste nada y no cambiaste nada, ya no te brilla nada, ya no te queda nada.

Que lindo que era verlos caminando [!] un alma sola dividida en dos. La orilla de ese mar los encantaba, quedaba todo quieto alrededor. Hermosa fue la vida que llevaron, la suerte no les quiso dar un sol. Curioso es que su risa iluminaba hasta el día que ese mal se la llevo. Él se alegra de nunca despedirla, pero no va más por la orilla caminando porque sabe que era hermoso entre los dos