junio 25, 2009

La intervención

Cuando alguien está hecho un estúpido hay que intervenir, ¿pero es así? ¿Uno tiene el derecho y la obligación de intervenir cuando considera que algo está mal?
Intervenir o dejar de hacer , dos opciones diferentes con consecuencias diferentes. Sino intervenís tenés que aceptar que todo siga igual. Pero si decidís intervenir tenés que aceptar las consecuencias.Si pero no. Debería hacer algo, si, pero no me animo. Debería cambiar algo, si, pero no puedo. Pero llega un momento en el que uno entiende que hay que intervenir.Intervenir para romper con la inercia, intervenir para que algo cambie. Intervenir para perder el miedo. Intervenir es decidir. Es cambiar el curso de las cosas. Intervenir es un antes y un después, una vez que lo hiciste no sos el de antes. Intervenir para salir del punto muerto, tirarse de cabeza, nadar en nuevas aguas, desconocidas, menos seguras, pero distintas. Porque para que ocurra algo diferente hay que hacer algo diferente.No da lo mismo hablar que callar. No da lo mismo decidirse que dudar. No da lo mismo actuar que acatar. No da lo mismo rebelarse que bajar la cabeza. No da lo mismo jugarse que vivir con miedo. No da lo mismo unirse que estar aislados. No da lo mismo meterse que no meterse. No da lo mismo luchar que dejarse vencer. No da lo mismo intervenir que dejar hacer.
Hoy estoy, mañana no se y pasado que se yo

Con exactitud.

La exactitud es necesaria porque nos deja en claro donde estamos parados, termina con las especulaciones, y uno puede ver las cosas como son.
La exactitud nos permite dejar de lado las incertidumbres. La exactitud nos hace posible convivir, tomar decisiones, accionar.En algún momento necesitamos saber con exactitud dónde estamos parados, que pasa, que va a pasar, así sea que eso que nos espera sea un futuro incierto, inexacto.

junio 11, 2009

Cuando pienso que este asunto se puede solucionar, te me acercas y echas todo marcha atras. Y el temor me hizo en eso mucho mas fuerte que tu. Pero me vas a vencer asi nomas, ahora me doy cuenta que mi pulso se acelera y tiemblo. Se me atrofian mis sentidos, se detienen mis latidos. No soporto que tu controles mi destino. Ten un poco de compasion por mi, no ves que estoy a punto de desistir
Te quiero mas que a nadie
Te quiero mas que siempre

junio 10, 2009

Te quiero

Te quiero. Te quiero de una manera inexplicable. De una forma inconfesable. De un modo contradictorio. Te quiero con mis estados de ánimo que son muchos, y cambian de humor continuamente. Por lo que ya sabes, el tiempo, la vida, la muerte. Te quiero con el mundo que no entiendo. Con la gente que no comprende. Con la ambivalencia de mi alma. Con la incoherencia de mis actos, con la fatalidad del destino. Con la conspiración del deseo. Con la ambigüedad de los hechos. Aún cuando te digo que no te quiero, te quiero. En el fondo, llevo a cabo un plan, para quererte mejor. Pues, aunque no lo creas, mi piel extraña enormemente la ausencia de tu piel. Te quiero.
Sin reflexionar,
inconscientemente,
irresponsablemente,
espontáneamente,
involuntariamente,
por instinto,
por impulso,
irracionalmente.

En efecto no tengo argumentos lógicos, ni siquiera improvisados para fundamentar este amor que siento por ti, que surgió misteriosamente de la nada, que no ha resuelto mágicamente nada, y que milagrosamente, de a poco, con poco y nada ha mejorado lo peor de mi. Te quiero. Te quiero con un cuerpo que no piensa, con un corazón que no razona, con una cabeza que no coordina. Te quiero incomprensiblemente. Sin preguntarme, por qué te quiero. Sin importarme por qué te quiero. Sin cuestionarme por qué te quiero. Te quiero sencillamente porque te quiero. Yo misma no se por que lo hago.
Otra vez no se acordó.
Felices 2



Si te extraño no es extraño, si me caigo es por vos.

junio 01, 2009

Él la encontró a ella en un cumpleaños. Era de esas reuniones que él tanto odiaba, pero cumplía con una amistad de años. Ella estaba invitada por un amigo de un amigo. Él la vio allí, postrada con una copa de vino tinto. Él, al instante se enamoró. Ella no le hizo mucho caso. Él se acercó, ella ni se inmutó. Él la saludó, ella le contestó. Él tenía tiempo que no la veía. Los años habían pasado y la habían mejorado. Él no sabía como llegar, ella no daba aires de querer conversar. Él se atrevió, a ella de repente le gustó. Platicaron por un rato, tal como lo hacían tiempo atrás. Él le habló de cine, de libros, de anécdotas en los últimos años. Ella le contó de sus amoríos, de sus nuevos gustos y de sus viajes de reencuentro. La noche se acabó. Él de ella no se despidió. Ella se fue molesta. Él se fue enamorado. Él la invitó a salir al día siguiente. Ella decidió probar. Se vieron y tomaron vino. La conversación, tal como el día anterior, fluyó como dos conocidos de toda la vida. Él se perdió en ella. Ella comenzó a ceder. Ella se enamoró.Él se hacía el duro. Ella, a estas alturas, era obvia. Ella se acercó. Él la besó. Ella se dejó llevar por el momento, y a él le encantó. La noche se acabó. Ella de él no se despidió. Él se fue molesto. Ella se fue enamorada. Hoy en día ella espera otro vino. Hoy en día el espera otra reunión. Ella no deja de pensar en él. Él no deja de pensar en ella.
Si uno sabe la que se viene y la puede evitar, mejor ¿no? Si sabes de antemano que el bondi al que te subiste va a chocar ¿te subís? Si sabés que se viene un huracán ¿no te escondés veinte metros bajo tierra para evitarlo? Cuando uno ve venir el quilombo tiene dos alternativas. Ir y ponerle el pecho, jugarse, o retirarse de un round que uno ya sabe desde antes que va a perder por knock out. Si sabés que te van a atacar mejor atacar antes ¿no? El que pega primero pega dos veces. Si ves venir la piña, mejor anticiparse ¿no? Si sabes que te quieren meter en cana ¿No es mejor escapar? ¿No dicen que si rajas servís para otra guerra? Si sabés que te van a cortar el rostro, mejor ni tirarse a la pileta ¿no? Si sabés que te van a decir que no, ¿para qué preguntar? Pero ¿y si te equivocas y te retiras de la cancha pero tenías muchas chances para ganar? ¿Y si atacas antes de que te ataquen pero en realidad nadie te iba a atacar? ¿Si te escapas de gusto porque nadie te iba a encerrar en ningún lado? ¿Y si vos decís que no antes de que te corten el rostro pero en realidad el otro quería decir si? ¿Y si dejas antes de que te dejen para no sufrir? Y resulta que no te iban a dejar.Cuando me la veo venir, cuando siento que se viene la guillotina, yo no soy de las que pone la cara para el cachetazo. Es muy cobarde, ya sé. Pero es tan grande el dolor cuando te dejan que mejor dejar antes de ser dejado.