
Yo no quise lastimarte, solamente te dije que no. No estarás acostumbrado a sentirte rechazado. Ok, perdón fue sin querer. Yo no quise caminarte, y llegó el momento de correr. Hay que salvar el alma pero con calma vas a poder. Donde lloran las gaviotas, vamos juntos a llorar. No te preocupes, no se te nota que no sabes encajar. Supongo que dolió un poco, si fue la primera vez. Cuantas veces me dijeron que no, a mi y sobreviví. Dame la mano y veni, que te enseño a perder. Por qué te pusiste asi? La próxima vez te digo que sí. Igual somos amigos porque para enemigos hay un montón de gente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario